Artículo Editorial: Técnicas para la optimización de la superficie ocular
Dra. Karin Arellano Caro
Resumen: La superficie ocular funciona como una unidad cuya integridad es fundamental para la función visual y la protección ocular. Su alteración puede deberse a diversas patologías que pueden generar desde síntomas leves hasta un daño estructural severo.
En los últimos años el manejo ha evolucionado hacia un enfoque integral que combina lubricación, inmunomodulación y terapias regenerativas con hemoderivados y el uso de tejidos biológicos como la membrana amniótica. Este artículo revisa las principales estrategias terapéuticas disponibles proponiendo un enfoque escalonado basado en fisiopatología, severidad y respuesta terapéutica que no solo busca aliviar síntomas sino también la restauración funcional y estructural de la superficie ocular.
La córnea, la conjuntiva, el limbo y la película lagrimal funcionan como una unidad integrada que puede alterarse por diversas causas que pueden ser inflamatorias, inmunológicas, traumáticas o iatrogénicas.
El manejo actual se basa en un tratamiento personalizado y escalonado que combina terapias que buscan aliviar síntomas con terapias biológicas y regenerativas que complementan los tratamientos convencionales y así restaurar la homeostasis tisular y modular el microambiente inflamatorio de la superficie ocular.
En la práctica muchas veces nos falta integrar las terapias que tenemos disponibles y sobre todo personalizar cada caso, así como completar un tratamiento integral ya que muchas de estas patologías de la superficie ocular están relacionadas a patologías sistémicas Debemos también tener en cuenta la función palpebral y el funcionamiento de las glándulas de meibomio para buen resguardo de la película lagrimal y así evitar lesiones corneales y si vamos a someter a un ojo a cirugía ocular debemos siempre primero optimizar la superficie ocular, más aún si nuestro paciente ya tiene patología de superficie ocular puesto que en estos casos se exacerba aún más en el post operatorio. (1) (Ver figura 1)

Figura 1. Optimización de la Superficie Ocular
Lubricación: base terapéutica
Los lubricantes oculares constituyen la primera línea de tratamiento de la superficie ocular. Buscan mejorar la estabilidad de la película lagrimal y así aliviar los síntomas de los pacientes. La elección del lubricante dependerá del tipo de ojo seco y de su severidad. No existe un mejor lubricante. Debemos personalizar nuestro tratamiento teniendo en cuenta la molécula, la concentración, si contiene preservantes o no y si los tiene que efectos trae sobre la superficie ocular, el pH de la formulación y hasta la presentación comercial del lubricante. La persistencia de síntomas a pesar de una lubricación adecuada debe interpretarse como que podría haber factor asociado que nos falte corregir y aquí cobra importancia los estilos de vida que se mencionan en el TFOS III así como saber qué factores exacerban el daño en la superficie ocular y podemos mejorar además de reconocer el componente inflamatorio que también es importante tratar para cortar el círculo vicioso.(2)

Figura 2. PRGF en sus diferentes presentaciones. PRGF: Plasma rico en factores de crecimiento. PRP: Plasma rico en plaquetas
Inmunomodulación: Control del componente inflamatorio
La inflamación crónica es un eje clave en muchas enfermedades de la superficie ocular, en donde la inmunomodulación es primordial para romper el ciclo inflamatorio y favorecer la regeneración tisular. La ciclosporina A y el tacrolimus son los principales agentes utilizados, los cuales actúan sobre los linfocitos T reduciendo la liberación de citocinas proinflamatorias. (3) Los corticoides tópicos son útiles en las fases agudas debiendo ser utilizados con cautela por sus efectos secundarios. Nuevas terapias frente a moléculas proinflamatorias representan prometedores manejos futuros de la inflamación ocular.
Hemoderivados: Enfoque regenerativo
Los hemoderivados han transformado el tratamiento de la superficie ocular al aportar elementos similares a la lágrima natural, tales como factores de crecimiento, vitaminas e inmunoglobulinas que favorecen la proliferación y diferenciación celular. (4) El Suero autólogo es el más utilizado como colirio y como alternativa el suero alogénico de origen de cordón umbilical o de un donante ABO compatible cuando no es posible el autólogo. El plasma rico en plaquetas (PRP) y el plasma rico en factores de crecimiento (PRGF) con concentraciones elevadas de mediadores regenerativos en sus diferentes presentaciones de colirio, coágulo y membrana (5) como alternativa de uso para tratamientos de regeneración de la superficie ocular como tratamiento médico en forma de colirio y quirúrgico como coágulo y membrana según sea el caso.

Figura 3. Procesamiento de Membrana Amniótica Criopreservada
Membrana Amniótica: Soporte Biológico
La membrana amniótica posee propiedades antinflamatorias, antiangiogénicas y promotoras de la epitelización. Su uso es fundamental en la reconstrucción de la superficie ocular. Puede usarse como injerto o como parche. (6) Útil en defectos epiteliales persistentes, úlceras corneales, quemaduras químicas y enfermedades inflamatorias severas. Utilizamos en nuestro caso la membrana amniótica criopreservada que nosotros mismos procesamos.(7)
Otros tejidos y estrategias quirúrgicas
En algunos casos es necesario recurrir a técnicas quirúrgicas reconstructivas. El trasplante de células madres limbares, especialmente con la técnica SLET ha revolucionado el manejo de la insuficiencia limbar al permitiéndola regeneración corneal. El uso de tejidos biológicos oculares como injertos tectónicos corneales y esclerales o de tejidos no oculares como el cordón umbilical (8) o la fascia lata (9) en defectos más extensos ayuda a la conservación del globo ocular.

Figura 4. Tejidos Biológicos. A. Injerto de Fascia Lata B. Injerto de Membrana PRGF C. Injerto de Cordón Umbilical
Conclusión
La optimización de la superficie ocular requiere un enfoque integral, dinámico y personalizado. Desde medidas generales como lubricación hasta terapias avanzadas como hemoderivados y la reconstrucción quirúrgica dependiendo del caso y la severidad del cuadro clínico. La integración de estas herramientas nos permite aliviar síntomas restaurando la superficie ocular y mejorando la calidad de vida de los pacientes. El manejo de la superficie ocular cada vez se orienta más hacia la medicina regenerativa y la modulación del entorno inmunológico buscando más efectivos sostenibles con el tiempo.
Referencias
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Arellano C, Karin, Chavez Luz, Palacios Carla, Arenas Archila E. Autologous fascia lata grafting in scleromalacia perforans
