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Hilo Destacado: EDOF en caso con Queratotomía Radial previa


Coordinador: 

Dr. Daniel Badoza  

Chairman de Conexión ALACCSA-R 

Conexión ALACCSA-R es una plataforma online de acceso gratuito donde podemos compartir casos, técnicas y perlas, así como debatir sobre temas candentes en la oftalmología. Para participar debes registrarte en https://conexion.alaccsa.com/createaccount. Participar en los hilos de discusión o iniciar uno nuevo desde el resumen diario  que recibes por e-mail  es muy fácil. En la plataforma web quedan almacenados todos las opiniones y archivos, para que tengas acceso a ellas en el momento que lo necesites gracias a su motor de búsqueda con filtros.

En esta edición les comparto el hilo sobre un varón de 61 años, con antecedentes de queratotomía radial hace más de 30 años que presenta catarata nuclear visualmente significativa. Actualmente usa LC blandas y presenta la siguiente refracción:

OI: Esf: +1.75 Cil: -2.25 Eje: 70

Frente a la idea de implantar una LIO EDOF, la pregunta es qué tecnología de LIO implantarían y a qué nivel de miopía miopía postoperatoria apuntar.

Cesar Carriazo

Cuando las incisiones no están produciendo una ectasia sectorial y no sobrepasan los 3 mm centrales de la córnea se les puede implantar LIOS Edof. Mi experiencia es muy grata con Vivity. Apunto siempre el ojo no dominante a -0.75 y el dominante a neutro

Carlos Palomino

En los pacientes con QR previa realizo crosslinking un mes antes de planificar la cirugía de cataratas, con eso conseguimos estabilizar más la variación diaria de la refracción. En la faco implanto Asquelio EDOF o Elon de Medicontour dependiendo de las aberraciones. La Asquelio tiene-0.27 y la Elon es neutra. Apunto refracción a plano de los dos ojos.

Andres German Alza

Para este caso en particular, me inclinaría por una monofocal plus, enhance o modificada, con un coeficiente de asfericidad negativo, y corregiría el astigmatismo a través de la incisión quirúrgica. Descartaría las EDOF como la Symfony, ya que presentan una pérdida de energía considerable.

Eusebio Garcia Riccomini

En realidad yo no tenía muchas expectativas implantando EDOF en los pacientes con Radiales previas, pero he visto que su resultado es mucho mejor de lo esperado porque no genera tanta aberración

Gabriel Quesada

En lo personal usamos más (por disponibilidad) la RayOne EMV, Eyhance y LuxSmart (todas sin anillos).

Luis Mejia

Tiene coma y trefoil dentro de los valores normales. Consecuentemente es de esperar que su tolerancia y calidad visual con los EDOF sea buena. Yo le haría cross-linking en ambos ojos, y a los 3 meses la faco.

German Bianchi

Implanté IC8 en casos de radiales con refracción inestable y funcionaron muy bien.

Resultado del caso: tras implantar lente Clareon Vivity T5 de 23 D a 154 grados, y luego tener al día 1 postop una refracción de +3.50D, el control al tercer mes post operatorio fue:

AVSC 20/30.

Esf: -0.25 Cil: -0.75 Eje: 35 AVCC: 20/25

Puedes leer el hilo completo en el siguiente enlace:

https://conexion.alaccsa.com/discussion/edof-en-paciente-con-kr-previa

En el mismo encontrarás un PDF con la experiencia del Dr. Gabriel Quesada implantando IC-8 en casos similares

La marea de los tiempos XXI


Por Omar López Mato
omarlopezmato@gmail.com

En la obra de William Hogarth (1697-1764), artista satírico que pintaba con tono burlón “las costumbres morales modernas”, se aprecia su ironía descarnada. Lector de Jonathan Swift, volcó en sus grabados una crítica a la hipocresía que, a su criterio, reinaba en todas las clases sociales. Justamente sus grabados fueron copiados en toda Europa, sin que Hogarth lograse cobrar sus derechos de autor, pero sí pudo hacer fortuna gracias a su habilidad como retratista. El actor David Garrick le pagó 200 libras por su retrato, una suma más que interesante para la época. Las primeras obras de Hogarth satirizaban a la sociedad inglesa en tiempos de la debacle económica ocasionada por el quiebre de la empresa del Mar del Sur, el estallido de una de las grandes burbujas económicas de los tiempos modernos que le hizo perder a sir Isaac Newton 20.000 libras. No sin ironía, el sabio, ante esta desavenencia comentó que él podía predecir el camino de las estrellas pero no las volubles decisiones de los hombres.

La carrera de una prostituta, La vida de un libertino, Marriage a la mode, La laboriosidad y la pereza, son algunas obras de una serie de grabados donde dibuja escenas de la vida diaria con una ironía lindante con la sátira social gracias a su dibujo casi caricaturesco, como se ve también en su obra Las elecciones Parlamentarias de 1754.

Inglaterra estaba pasando por un momento muy especial de su historia. Guillermo III, un rey de origen holandés, no se llevaba muy bien con sus súbditos británicos. No era para menos, lo habían privado de algunos de sus poderes a través del Bill Act, una legislación que lo reducía a una figura decorativa. De esta forma, el Parlamento se convertía en el árbitro de la política del Imperio.

En esos tiempos solo votaban los dueños de la tierra, —para ser más precisos, apenas 16.000 personas lo hicieron en el año 1754—. El Parlamento era la expresión de los terratenientes.

Ni los industriales, ni los comerciantes votaban, solo los dueños de la tierra, de allí la expresión de Robert Walpole (destacado político inglés que ocupó el poder durante casi 21 años): “Cada hombre en la Casa de los Comunes tiene su precio”. El soborno era la más práctica de las políticas.

Lord Chesterfield cuenta que, para acceder a un escaño, era necesario hacer una considerable inversión en propaganda a fin de ganar los favores del público. Se estimaba que llegar al Parlamento costaba no menos de 6.000£ de entonces (algo así como un millón de dólares hoy). A los ojos del artista, estas campañas tomaban ribetes tragicómicos, cuando no grotescos (el que suscribe opina que mucho no han cambiado las cosas desde entonces).

Esta obra registra un bizarro conjunto donde se ve al joven candidato que recibe efusivos besos de una simpatizante de aspecto poco agraciado, mientras pone cara de resignación. A su lado, una jovencita estudia cuidadosamente el anillo que pretende robarle al candidato. En el centro hay dos imbéciles y un predicador que cae en el pecado de la gula mientras pierde su peluca a manos de los músicos. —al parecer, están algo bebidos—. Los músicos se encargaban de alegrar los mítines políticos con algunos jingles compuestos para la ocasión, una práctica que aún persiste en nuestros días.

Al extremo de la mesa, el gran señor (¿otro candidato?) se ha empachado comiendo ostras. El médico, a su lado, intenta una flebotomía para bajar la presión del pletórico caballero quien, seguramente, ha puesto buen dinero para acceder al escaño parlamentario. Vaya uno a saber si sobrevivirá al atracón.

Parece no ser el único que necesita asistencia médica, porque uno de los oficiales de justicia ha recibido un ladrillazo en la cabeza, mientras un soldado (justo al medio) cura sus heridas con punch, tomando del gran recipiente de donde todos han bebido en abundancia.

Por la ventana del fondo se ve pasar una manifestación. Uno de los que desfila porta un cartel inquietante, “No jews”, un voto en contra del libre acceso a Inglaterra de los israelitas.

Kenneth Galbraith afirmaba que “la política no es el arte de lo posible sino la elección entre el desastre y lo intragable”. Al parecer, entre estos candidatos (y en muchos de los que hemos conocido a lo largo de nuestra vida cívica) coexisten ambas opciones.

Para fines del siglo XVIII la pintura se había secularizado. La difusión de cuadros, láminas y grabados le había otorgado a la iconografía un valor que estaba al alcance económico de la creciente burguesía, especialmente en Inglaterra donde Allan Ramsay, George Rommey, Thomas Gainsborough, Sir Joshua Reynolds, Angelica Kauffman, y el mismo Hogarth eternizaron los rostros de los miembros de esta pujante sociedad inspirada en los principios del libre comercio y la competencia (no siempre leal) promovida por la filosofía liberal.

El republicanismo británico propuso un nuevo uso cívico de las artes. En 1753 se fundó The Society for the Encouragement Arts, Commerce and Manufacture. Esta sociedad ambicionaba prolongar el estrecho mundillo de las bellas artes para extenderlo a los objetos comerciales y de la vida diaria.

En 1777 los reformistas ingleses veían con simpatía la rebelión americana. Entre ellos se encontraba William Blake, amigo del revoltoso Thomas Paine (promotor del liberalismo y de la democracia, autor del libro Sentido Común).

Entretenimiento de elección • William Hogarth • 1755  Museo de Sir John Soane, Londres, Inglaterra.

Entretenimiento de elección • William Hogarth • 1755

Museo de Sir John Soane, Londres, Inglaterra.

Detalles de la obra Entretenimiento de elección • William Hogarth • 1755

Detalles de la obra Entretenimiento de elección • William Hogarth • 1755

Top Ten:
Tips en el tratamiento de Pseudoexfoliación


Dr. Sofia Antonela Ambrosetto
Ambrosetto – Argentina
sofiaambrosetto@gmail.com

El síndrome de pseudoexfoliación presenta un alto riesgo de complicaciones intra-quirúrgicas y posquirúrgicas que se encuentran relacionadas a las consecuencias que genera la microfibrilopatía sobre las diferentes estructuras oculares, como insuficiente midriasis, presencia de sinequias posteriores, debilidad zonular, entre otras. Se requiere de un exquisito examen preoperatorio y una adecuada y cuidadosa técnica quirúrgica para intentar descender el porcentaje de complicaciones tanto en el proceder del acto quirúrgico como el posoperatorio. En el presente texto se desarrolla una guía de 10 sugerencias para minimizar complicaciones en esta patología.

El síndrome de pseudoexfoliación es una enfermedad sistémica que afecta a diferentes órganos (ojos, sistema vascular, riñones, piel, pulmones, etc.) caracterizado por la producción y depósito de material fibrilar extracelular en la superficie de varios tejidos oculares y extraoculares1. Dentro de las múltiples causas destacan: la edad, factores genéticos, ambientales, inflamatorios y traumáticos. Si bien el origen completo de esta patología aún no está descrito, se sabe que, usualmente, esta patología aparece de forma bilateral, y cuando al momento del diagnóstico no lo es, en general es por su evolución asimétrica, es decir que aún, uno de los dos ojos no muestra los signos clínicos típicos del síndrome al encontrarse en una fase temprana – precoz2,3. Su prevalencia es de 10 a 30% en pacientes de más de 60 años2 sin predominio claro por un sexo4. La prevalencia varía según zonas geográficas. Es más frecuente en países nórdicos y de latitudes bajas dentro del planeta2,4.

A nivel ocular este síndrome es causante de catarata, glaucoma crónico de ángulo abierto, degeneración macular asociada a la edad, subluxación del cristalino, y oclusión de la vena central de la retina2,4,5,6. Además, presenta alta tasa de complicaciones quirúrgicas y posquirúrgicas. Su diagnóstico es siempre clínico. Actualmente existen estudios de imágenes que colaboran en el diagnóstico y otorgan información que ayuda al cirujano a estar más preparado al momento de la cirugía siendo de notable colaboración en la planificación de la misma.

Las cataratas que más frecuentemente se presentan en este síndrome son las nucleares2. El desarrollo y formación de estas, estaría dado como consecuencia de una isquemia ocular, hipoxia del humor acuoso, incremento de los factores de crecimiento y reducción de los factores protectores contra la radiación ultravioleta, debido a niveles bajos de ácido ascórbico en la cámara anterior del ojo2. Además, a nivel genético, se ha detectado una alteración en un gen LOXL1, el cual es el primer contribuyente genético de este síndrome. Dicho gen presenta 3 pleomorfismos de un solo nucleótido (SNP) que se han podido detectar en poblaciones de varios países del mundo7.

Al examinar un paciente y detectar este síndrome, el cirujano no debería ingresar al quirófano sin antes haber realizado una correcta toma de agudeza visual con la mejor corrección posible, una revisación bajo lámpara de hendidura donde se verifique la presencia de material pseudoexfoliativo a nivel del endotelio, trabeculado, borde del iris, y superficie anterior del cristalino, colocando énfasis en visualizar la presencia de tinciones anormales en el endotelio, controlando el tamaño de cámara anterior8 , verificando a nivel del músculo del iris la presencia de atrofia, así como también se debe buscar pigmento del iris sobre la cápsula anterior del cristalino, incluso presencia de sinequias posteriores. La toma de presión ocular es otro dato fundamental. Se debe realizar bajo midriasis farmacológica un correcto y completo fondo de ojo con evaluación sistemática del nervio óptico, mácula y no olvidar revisar la hialoides anterior donde también se puede encontrar presencia de material pseudoexfoliativo. Sospechar siempre de este síndrome ante la pobre dilatación del iris, la presencia de sinequias posteriores sin otros antecedentes que las pudieran provocar2,9. Al realizar el fondo de ojos (utilizar las mismas gotas que se usarán en el quirófano para conocer la dilatación real que tendrá el paciente el día de la cirugía) es habitual encontrar una imagen sobre la cara anterior del cristalino (cápsula anterior) donde se evidencia material pseudoexfoliativo en forma de halo a la altura de la pupila, posteriormente un espacio “limpio” (sin material pseudoexfoliativo) y a continuación nuevamente otro halo con dicho material el cual es colocado en este lugar con el movimiento de “barrido” que ejecuta el iris según la miosis y midriasis que el ojo realiza en función de la entrada de la luz ambiente (este último halo es percibido solo bajo midriasis). Se debe verificar la presencia de subluxación del cristalino, iridodonesis y facodonesis (resultado de laxitud zonular). Realizar en todos los casos una gonioscopia y buscar la línea de Sampaolesi, casi patognomónica en esta patología2,8, que en ocasiones aparece incluso antes de otras características típicas de este síndrome. El ángulo habitualmente es abierto (salvo en ocasiones donde el síndrome está muy avanzado y puede encontrarse debilidad zonular con luxación del cristalino y cierre angular). Idealmente se sugiere contar con una OCT de segmento anterior o una imagen de UBM, como así también una microscopia especular que ayude a detectar el estado morfológico y la cantidad de células endoteliales.  La paquimetría está indicada para ajustar correctamente la toma de presión intraocular2. Lógicamente y como en cualquier cirugía es menester la presencia de una queratometría y biometría para conocer la LIO a implantar. El campo visual y el electrorretinograma de patrón está indicado ante la detección de glaucoma pseudoexfoliativo o hipertensión ocular clara y marcada siempre y cuando la densidad de la catarata lo permita. Una vez el cirujano esté seguro del diagnóstico es recomendable comenzar con antiinflamatorios no esteroides antes de la cirugía4.

Tener presente la edad y comorbilidades del paciente obtenidas en el interrogatorio como así también los hallazgos encontrados en la revisión clínica apoyados por los exámenes complementarios correctos es el primer tip a tener en cuenta para planificar una cirugía cuidadosa y preparada.

El segundo tip a tener presente es que el cirujano sea consciente y honesto consigo mismo para saber si cuenta con la práctica y experiencia suficiente que le permitirá resolver el problema del paciente, o si, por el contrario, debe buscar ayuda en un colega para el momento de la cirugía, o estar listo para derivar mientras crece su práctica; siempre recordar el juramento hipocrático: “primum non nocere”. Hay que hablar con el paciente, explicar los riesgos y las posibles complicaciones en esta cirugía, tanto las intraquirúrgicas como las que pueden aparecer en el posquirúrgico y explicar que la extracción de la catarata no “cura” este síndrome, se debe hablar incluso de la posibilidad de requerir una segunda intervención, en algunos casos con ayuda de un retinólogo, si uno no está suficientemente formado para resolver posibles complicaciones o si no se cuenta en el mismo lugar y horario de la cirugía con dicho profesional. No olvidar dejar en claro, si la catarata lo permite, el estado del nervio óptico para aclarar expectativas y no omitir firmar el consentimiento informado.

Si la decisión es enfrentar la cirugía de esta patología, el tercer tip sería dentro de lo posible, realizar la cirugía con técnica de facoemulsificación (técnica aún no siempre disponible en entornos de bajos recursos). Ingresar al quirófano con todo el material que se pueda requerir (ganchos retractores de iris y de cápsula, anillos de dilatación del iris, así como, la presencia de viscoelásticos cohesivos que mantengan una adecuada dilatación y dispersivos que ayuden a cuidar el endotelio). Saber que si hay presencia de sinequias posteriores se necesitará despegarlas de manera mecánica o farmacológica y lograr, una dilatación cuidadosa, pero optima de unos 6 mm para realizar una rexis circular y continua de entre 5.5 y 6 mm2,4 (utilizando anillos de iris de ser necesario, los ganchos o anillos se suelen usar en dilataciones pobres con pupilas de menos de 5 mm con o sin sinequias). Tener en cuenta que si se estira demasiado el iris con ganchos o anillos se corre el riesgo de lesionar la musculatura del esfínter del iris con el consiguiente resultado de una pupila discórica y una función inadecuada del esfínter iridiano2. La técnica quirúrgica a utilizar debería ser la que el cirujano domine mejor ya que con ella ejercerá menos movimientos y presiones bruscas sobre la cápsula posterior2,4. La cirugía debe ser delicada, con la menor manipulación posible, incluso la hidrodisección debe ser gentil, cuidadosa4 y puede requerir ser sectorizada en diferentes cuadrantes a modo de evitar tensiones extremas sobre la cápsula. Intentar dentro de la comodidad del cirujano si fuera posible, en diálisis zonulares menores a 45 grados iniciar la cirugía colocando el facoemulsificador en dirección opuesta a la desinserción encontrada, de modo de contrarrestar la debilidad zonular y evitar que la misma se acreciente. Idealmente utilizar vacíos elevados y técnicas de enclavamiento (faco chop o quick chop)2.

El cuarto tip es realizar una capsulorrexis curvilínea continua 0.5 mm menor que el tamaño de la óptica de la LIO para tener mejor control de la contracción capsular en el posquirúrgico2.

El quinto tip es sobre la elección de la localización y el tipo de LIO. Si el saco está indemne, idealmente colocar la lente dentro de la bolsa, ya que esto le dará más estabilidad, colocando una háptica sobre la zona de desinserción logrando que el saco se distiende y si hay posteriormente retracción capsular no tener colapsos, manteniendo además, la forma y la posición de la bolsa, evitando descentrados indeseados de la lente en el posquirúrgico2. Se prefieren lentes con alta biocompatibilidad (acrílica hidrófoba) con la finalidad de disminuir la inflamación y de bordes cuadrados para disminuir la opacidad de la cápsula posterior)4. Si en cambio hubiera una desinserción zonular superior a 45 grados o está incluso superará los 180 grados y si además el núcleo fuera muy duro es bueno utilizar retractores capsulares, incluso cuando superan los 180 grados se recomienda suturar la lente a la esclera. Dentro de los anillos de tensión capsular uno de los más usados es el de Morcher de 10 mm que tiene como función estabilizar la cápsula, disminuir la tracción hacia la zónula, expandir la cápsula haciéndola más regular, reduciendo el riesgo de luxación, ayudar al centrado de la lente intraocular, disminuir la salida de vítreo, evitar en el posoperatorio la fimosis capsular y prevenir la opacidad capsular posterior10. Si existe ruptura capsular hay que individualizar cada caso, evaluar si hay sostén para colocar la lente en sulcus, y en caso de no contar con suficiente sostén, evaluar lente de tres piezas suturada a esclera, o LIO con fijación en iris.

El sexto tip es tener en cuenta que, una vez retirado el núcleo de la catarata, habitualmente quedan restos corticales adheridos a la cápsula, los cuales al momento de la aspiración ejercen fuerza de tracción sobre la zónula y es por eso que resulta más cauteloso primero colocar la lente dentro del saco aportando estabilidad (aún con la presencia de restos corticales) y luego proceder a retirar los restos con la pieza de mano. Algunos autores incluso mencionan conveniente la colocación de un anillo de tensión capsular y luego proceder a retirar la catarata, o colocarlos luego de la facoemulsificación, previo al implante del LIO4,11 para posteriormente, con la estabilidad que estos aportan proceder al retiro de restos capsulares. Existe controversia sobre cuál es el momento indicado para colocar un anillo de tensión capsular, pues cuanto antes se coloca, más difícil se vuelve la cirugía y si se demora puede ser tarde luego para colocarlo. Es conveniente evaluar caso por caso intentando implantarlo lo más tarde posible, y tan pronto como sea necesario4. Cuando la subluxación supera 4 horas los anillos pierden eficacia y debemos utilizar retractores capsulares para sostener la cápsula durante el proceso de facoemulsificación, y posteriormente suturar el anillo de tensión capsular modificado a esclera4. Las medidas de longitud de blanco a blanco y longitud axial deben guiar la selección del tamaño del anillo de tensión capsular a colocar.

El séptimo tip tiene que ver con el vector de tracción en la aspiración de restos corticales, el mismo idealmente debe ser dirigido hacia la zona de diálisis y no en contra de esta.

El octavo tip es para los casos donde existe ruptura capsular con salida de vítreo a cámara anterior. Lo primero a tener en cuenta es cuando debemos recuperar restos y cuando no, cuando es momento de llamar a un colega retinólogo. Si los restos están accesibles y el cirujano está en condiciones de realizar una vitrectomía anterior para evitar que el vítreo ingrese a la herida principal, debe entonces recuperar todos los restos posibles y realizar la vitrectomía anterior. Si el núcleo es el que se luxo la cámara posterior, de ser posible, se debe intentar recuperar por pars plana, sea con facoemulsificación o de modo manual, teniendo presente el mantenimiento de las presiones del ojo (siempre viscoelástico disponible), si se piensa retirar algún elemento del ojo (como el facoemulsificador) primero colocar viscoelástico a modo de estabilizar la presión del globo ocular y recién después retirar con cuidado el elemento, evitando de este modo, seguir complicando el cuadro. Recordar que si se rompe la cápsula posterior es fundamental disminuir los parámetros del equipo de facoemulsificación, pero no modificar la altura de la botella de irrigación2, colocar viscoelástico cohesivo y realizar vitrectomía anterior siempre.

El noveno tip es no descartar por completo la cirugía extracapsular, ya que la misma en manos expertas, con el uso adecuado de viscoelástico y en cataratas muy duras con un conteo endotelial en límites normales puede ser una opción válida, también lo es en poblaciones de bajos recursos donde no se cuenta con facoemulsificadores, razón por la cual es fundamental conocer la técnica y haber logrado la práctica suficiente de la misma, ya qué hay casos donde se debe recurrir a ella, sea al convertir una faco en EECC o desde el inicio comenzar con ella. En esta técnica tener sumo cuidado al momento de luxar el núcleo a cámara anterior colocando viscoelástico que proteja el endotelio y realizando la incisión lo suficientemente amplia para que el núcleo pueda ser retirado con la mayor facilidad posible, tener cuidado de no “empujar” el núcleo hacia el endotelio mientras intentamos retirarlo ya que esto puede llevar a una descompensación corneal. Se deben realizar incisiones lo más pequeñas posibles para no generar cambios en las presiones del ojo y consecuentemente provocar mayor daño, pero lo suficientemente amplias para que el núcleo sea capaz de salir sin lesionar el endotelio, aquí es importante el arte y la manualidad de cada cirujano al momento de realizar la incisión principal. Muchas veces en casos complejos, como sucede en esta patología, puede servir colocar un trocar con el globo ocular cerrado manteniendo la presión habitual del mismo y ante una eventual complicación contamos con dicho trocar, puesto que es más difícil colocarlo con el ojo ya abierto.

El décimo tip no siempre es posible de ser realizado y tiene que ver con elegir operar a estos pacientes cuando la catarata recién comienza, debido a que cuando las cataratas son más densas, requieren de mayor manipulación, y si las cirugías se realizan sobre ojos con cataratas incipientes se podrá disminuir el trabajo sobre la catarata y congruentemente deberían descender las complicaciones, pero esta situación no siempre es posible y depende de cuando el paciente concurra a control y diagnosticamos esta patología.

Recordar que realizar la cirugía de catarata no logrará suprimir la producción de material exfoliativo en el ojo4. No olvidar los controles posquirúrgicos ya qué hay complicaciones tempranas y tardías que se deben vigilar. Es recomendable dilatar al paciente operado al menos las primeras tres semanas posteriores a la cirugía (durante el primer mes ocurre la contracción capsular) para verificar que no exista una contracción de la cápsula inadvertida y que ello permita una serie de complicaciones indeseadas.

Referencias

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Pérez González H, García Concha Y, Zozaya A B. Síndrome pseudoexfoliativo y cirugía de catarata. Rev Cubana Oftal [Internet]. 10 de mayo de 2012 [citado 18 de abril de 2025];25(2). Disponible en:

https://revoftalmologia.sld.cu/index.php/oftalmologia/article/view/33

Fernández Vigo J I, et al. Evaluación de los signos de la pseudoexfoliación en el segmento anterior mediante tomografía de coherencia óptica y cámara de Scheimpflug. Arch Soc Esp Oftalmol. 2017. http://dx.doi.org/10.1016/j.oftal.2017.06.008

Rodríguez Suárez B, Pérez Candelaria EC, Méndez Duque EAM, et al. Pseudoexfoliación y catarata. Rev Cub Oftal. 2014;27(2):253-263.

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Hicks PM, Siedlecki A, Haaland B, Owen LA, Au E, Feehan M, et al. A global genetic epidemiological review of pseudoexfoliation syndrome. Explor Med. 2021;2:527 – 43. Https://doi.org/10.37349/emed.2021.00069

Pérez González H, García Concha Y, Gómez Martínez N. Resultados del tratamiento quirúrgico de la catarata en pacientes con síndrome pseudoexfoliativo. Panorama Cuba y Salud [Internet]. 2012;7(3):9-13. Recuperado de:

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Meza de Regil A, Retchkiman-Bret M, Velasco Barona C, Cervantes Coste G. Síndrome de pseudoexfoliación y catarata: resultados visuales postoperatorios. Rev Mex Oftalmol. 2003 [citado 27 ene 2011];77(4). Disponible en:

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Tinoco Ortega R, Guerrero Berger O, Arroyo Muñoz L. Posición efectiva del lente en pacientes con síndrome de pseudoexfoliación. Rev. Mex. de Oftalmol. 2011;85(3):136-141.

López García JS, García Lozano I, Bové Guri M, Martínez Garchitorena J. Cirugía de Catarata en el Síndrome Pseudoexfoliativo. Microcirugía Ocular. 1998;30(6):25.

Articulo Científico: Los cuatro pilares para la máxima seguridad en el proceso completo del sizing e implantación del ICL


Prof Dan Z Reinstein,
MD, MA (Cantab),
FWCRS, FRCOphth, FRCSC, DABO, FEBO, PG Dip CRS, Cert LRS

La predictibilidad del vault posoperatorio en la cirugía de lente fáquica de colámero implantable (ICL) es fundamental para la seguridad y la eficacia. A pesar de los avances en el diseño de las lentes y en las estrategias de cálculo, la variabilidad del vault persiste, debido en gran medida a la dependencia histórica de mediciones indirectas de la cámara anterior como el blanco a blanco (WTW) y el ángulo a ángulo (ATA). Estas mediciones tienen una baja correlación con la anatomía de la cámara posterior, en particular el sulcus a sulcus (STS) y el diámetro interno del cuerpo ciliar (CBID), que influyen directamente en el vault.

La medición del sulcus a sulcus mediante biomicroscopía ultrasónica de alta frecuencia (UBM) ha estado disponible durante más de dos décadas, pero su uso rutinario fue limitado por la accesibilidad y la dependencia del operador. La introducción de dispositivos ultrasónicos digitales robóticos de alta resolución como el Artemis Insight 100 ha permitido la obtención constante de imágenes de la anatomía de la cámara posterior, revelando la variabilidad inherente de las dimensiones del sulcus en relación con los puntos de referencia anteriores y destacando la presencia de quistes o distorsiones anatómicas en una proporción significativa de ojos.

Nuestro análisis de modelos multivariantes demostró que el CBID proporciona un valor predictivo superior al STS. En nuestro estudio publicado en JRS en 2022 (1), establecimos un modelo predictivo que incorporaba CBID, STSL (altura del cristalino desde el plano del sulcus), tamaño del ICL, potencia del ICL y diámetro pupilar escotópico. El modelo logró una predictibilidad del vault dentro de ±100 micras en el 62% de los ojos, dentro de ±200 micras en el 84% y dentro de ±300 micras en el 94%, superando a fórmulas tradicionales como las de Kojima, Dougherty, Nakamura NK2, Igarashi y el calculador OCOS de STAAR.

El CBID emergió no solo como una nueva variable, sino como la variable dominante, desplazando completamente al STS. La inclusión del diámetro pupilar escotópico en el modelo final representó también un avance significativo, reconociendo su correlación con el vault obtenido: los diámetros pupilares mayores se asociaron con vaults más altos, un patrón clínico previamente observado pero no incorporado en las fórmulas.

La capacidad de visualizar la anatomía de la cámara posterior en detalle también aclaró conceptos erróneos sobre la ubicación real de los pies de las lentes. En nuestro estudio de Clinical Ophthalmology de 2021 (2), analizamos exploraciones postoperatorias de VHFDU (VHF digital ultrasound) en 30 ojos y evaluamos 120 pies. Solo el 2.5% se encontraron en el sulcus. Casi la mitad (48.3%) descansaban anteriormente a las zónulas y el 49.2% se insertaban en el cuerpo ciliar. Estos hallazgos desafían directamente la suposición de que las mediciones de STS describen el entorno real que determina el vault.

Es importante destacar que la posición de los pies influye en el vault alcanzado. Los ojos con pies colocados más anteriormente (por ejemplo, insertados en el sulcus) presentaron vaults más altos. Además, el 20% de los ojos mostraron posiciones mixtas de los pies en diferentes cuadrantes, lo que contribuyó a la variabilidad. Estos datos respaldan la colocación intencional de los pies detrás del iris, con una depresión suave de las hápticas al final de la cirugía para reducir la variabilidad del vault. Esta es una variable modificable: la técnica quirúrgica influye en el resultado anatómico.

Por lo tanto, la optimización de los modelos de cálculo preoperatorio debe ir acompañada de una vigilancia intraoperatoria. Exploramos esto en mayor profundidad en nuestra publicación de JRS de 2025 (3), donde desarrollamos un modelo multivariante que utiliza el vault medido por OCT intraoperatoria, el CBID preoperatorio, el STSL y los parámetros del ICL para predecir el vault final. En un grupo de prueba de 40 ojos, este enfoque predijo el vault dentro de ±100 µm en el 58%, dentro de ±200 µm en el 83% y dentro de ±300 µm en el 93% de los casos. Estos resultados superaron nuevamente a todas las fórmulas preoperatorias existentes.

La disminución promedio del vault desde la medición intraoperatoria hasta los tres meses fue de 235 µm. Esta regresión predecible —especialmente relevante para las decisiones intraoperatorias— puede modelarse usando nuestros coeficientes de regresión publicados, permitiendo al cirujano determinar si un vault elevado intraoperatorio probablemente seguirá siendo un problema. La inclusión del vault medido por OCT intraoperatoria en el modelo de predicción redujo el error estándar de 161 µm (univariado) a 145 µm (multivariado), afinando aún más la predictibilidad (3).

El calculador en línea integrado (www.iclsizing.com) respalda la toma de decisiones clínicas en tiempo real al permitir a los cirujanos comparar los tamaños recomendados y los vaults predichos por múltiples fórmulas. Proporciona probabilidades de que el vault final supere los umbrales de seguridad clave (por ejemplo, 750 µm), facilitando las decisiones de intercambio intraoperatorio con confianza.

En este contexto, también evaluamos si se podía utilizar el UBM portátil de menor resolución. En una validación externa realizada en Varsovia usando el UBM de 35 MHz de Quantel, la predictibilidad cayó al 39% dentro de ±100 µm y al 85% dentro de ±300 µm (3). Esto confirma que la obtención de imágenes de alta frecuencia y alta resolución (como las exploraciones Artemis de 60 MHz) no es solo una conveniencia: es esencial para la precisión y seguridad del vault.

La predictibilidad del vault también tiene implicaciones más allá del cálculo: impacta en la seguridad, la reversibilidad y la satisfacción del paciente. En nuestro estudio de resultados clínicos de 2021 (2), el 89% de los ojos alcanzaron una AVSC de 20/20 o mejor. El rango del vault postoperatorio fue de 114–924 µm, con una media de 506±233 µm. Ningún ICL requirió intercambio precoz. En contraste, el calculador OCOS de STAAR recomendó un tamaño de lente mayor en el 54% de los ojos y dos tamaños más en el 2.4%. Esto habría producido vaults excesivos en muchos de estos casos si se hubiera seguido dicha recomendación. Comparando lado a lado, los tamaños sugeridos por el OCOS a menudo resultaban en un sobredimensionamiento excesivo, lo que habría generado vaults postoperatorios superiores a 1000 µm.

El vault varía según la óptica de ICL en función del tipo de error refractivo a corregir. Las lentes para miopía alta tienen periferias más gruesas y un centro óptico delgado. Los vaults centrales medidos por OCT no capturan la distancia más cercana entre el ICL y el cristalino, que típicamente ocurre detrás del iris. Esto refuerza la importancia de realizar estudios ecográficos postoperatorios en casos seleccionados para evaluar el vault periférico y la colocación de los pies, especialmente en miopías muy altas.

Además, la inclinación inducida por los pies o el vault asimétrico —frecuentemente invisibles en la OCT central— pueden afectar los resultados visuales. Nuestro enfoque quirúrgico incluye la confirmación final de que los pies están colocados de manera posterior y equilibrada, idealmente con una ligera presión para evitar la deformación asimétrica de la lente. Esto no solo reduce la inclinación, sino que estabiliza la lente en una configuración predecible dentro de la cámara posterior.

En conjunto, estos datos definen un marco reproducible y basado en evidencia para el cálculo y la implantación del ICL:

Optimización preoperatoria: Utilizar CBID, STSL, tamaño y potencia del ICL, y diámetro pupilar en un modelo multivariante.

Ejecución quirúrgica: Asegurar la colocación deliberada y posterior de las hápticas y la depresión suave de los pies para controlar la posición de la lente y limitar la variabilidad.

Monitoreo intraoperatorio: Usar el vault medido por OCT intraoperatoria y modelos de regresión validados para decidir en el acto si es necesario un intercambio de lente.

Confirmación postoperatoria: En casos seleccionados, utilizar la ecografía para mapear el vault real y la posición de las hápticas, no solo los valores centrales.

Se ha demostrado que este enfoque mejora la predictibilidad, elimina los casos atípicos y reduce la necesidad de intervenciones postoperatorias. La lente se coloca detrás del iris. Por lo tanto, el cálculo debe basarse en las estructuras que están detrás del iris. Esto no es una opinión, sino un hecho anatómico —y los datos ahora lo respaldan de manera abrumadora.

En resumen, los resultados predecibles y seguros del ICL son ahora alcanzables a gran escala, siempre que se pase de las mediciones anatómicas sustitutas a la verdadera biometría de la cámara posterior, se integre la confirmación intraoperatoria del vault y se adopte la colocación quirúrgica dirigida a los pies como estándar. Las herramientas existen, las imágenes están validadas y las fórmulas están disponibles. El cálculo preciso ya no es opcional: es el nuevo estándar de atención.

Referencias

Reinstein DZ, Vida RS, Archer TJ. Predictability of Postoperative Vault Using a Novel Multivariate Model for Implantable Collamer Lens Sizing. J Refract Surg. 2022;38(7):422-432.

Reinstein DZ, Vida RS, Archer TJ. Visual Outcomes, Footplate Position and Vault Achieved with the Visian Implantable Collamer Lens for Myopic Astigmatism. Clin Ophthalmol. 2021;15:4485-4497.

Reinstein DZ, Vida RS, Archer TJ. Prediction of Three-Month Postoperative Vault with the V4c Implantable Collamer Lens Using Intraoperative OCT Combined with Preoperative Biometric Variables. J Refract Surg. 2025;41(6):347-359.

Artículo Editorial: Preservación de superficie ocular en cirugía de córnea y refractiva.


Dr. Alejandro J. Aguilar MD, pHD
aguilar.alejandrojavier@usal.edu.ar

Impacto de la disfunción lagrimal en los resultados quirúrgicos. 

Estrategias preoperatorias para mejorar la calidad de la lágrima. Abordaje del ojo seco post-LASIK, SMILE y PRK.

El avance de las diferentes técnicas quirúrgicas refractivas, así como también de la bioingeniería aplicada a los dispositivos tecnológicos e instrumental para realizarlas, han permitido en la actualidad, disminuir el impacto que sobre la superficie ocular estos procedimientos pueden ocasionar. Para minimizar esta posibilidad y preservar aún más la salud de la superficie ocular se hace imperioso establecer distintas estrategias pre y post operatorias.

El camino entre la promesa del resultado refractivo y la posibilidad de la insatisfacción del paciente así como también de la frustración del cirujano dependerá, en buena medida, de la salud de la superficie ocular y muy especialmente de la homeostasis del film lagrimal. Una superficie ocular sana en el preoperatorio, que se expresa inestable en el post o una superficie ocular inestable en el pre (el peor escenario), que se agrava en el post quirúrgico pueden ser causa de insatisfacción del paciente (1) y frustración del cirujano.

La función refractiva del film es indispensable para mantener la correcta agudeza visual y más importante aún su calidad.

Es muy frecuente encontrarnos frente a pacientes que cuantitativamente presentan 10/10 en el post y sin embargo están insatisfechos. Su “cantidad” visual es buena, pero su “calidad” visual es mala. Fluctuaciones visuales, visión de halos, enturbiamiento visual con el parpadeo, alteraciones de la acomodación y astenopia son algunas de las típicas manifestaciones de pacientes con mala calidad visual provocada por la sequedad ocular. (2). En este sentido el ojo seco es el principal responsable de la mencionada ecuación: insatisfacción / frustración

De la misma manera que el cirujano selecciona al candidato realizando los test  inherentes a sus características refractivas y determina el procedimiento quirúrgico a realizar, resulta indispensable que incluya un exhaustivo examen de la superficie ocular y del film lagrimal.

Si bien en la actualidad contamos con modernos y sofisticados equipos de diagnóstico: interferómetros, escáneres del film y de la superficie ocular y meibógrafos; el examen biomicroscópico de la superficie ocular y sus anexos palpebrales, así como también del film y del menisco lagrimal junto a test como el tiempo de ruptura de la película lagrimal (BUT)  -en relación al parpadeo- y las tinciones de córnea y conjuntiva siguen siendo valiosos e indiscutidos aliados del cirujano.

Las estrategias terapéuticas para mejorar la calidad de la lágrima son similares para el pre y post quirúrgico; sin embargo la decisión de incluir o no a un paciente con sospecha de ojo seco previo a la cirugía es la clave y el punto crítico a definir.  Ante la duda: no incluir.

El manejo del ojo seco posterior a cirugía de córnea y refractiva comienza en el prequirúrgico, en la correcta elección del candidato.

Teniendo en cuenta lo que conocemos hoy en día del ojo seco, su manejo debería incluir, la estabilidad film (3) , el bajar su hiperosmolaridad para evitar el daño tisular y la cascada inflamatoria (4), controlar la inflamación de la superficie ocular y evitar o mejorar el daño celular epitelial (5). Debemos considerar al paciente post quirúrgico como portador de ojo seco hasta que no se demuestre lo contrario.

Se debe tener en cuenta además el grado de ojo seco: leve, moderado o grave y el tipo: lacrimo-deficiente, evaporativo o mixto para adecuar las medidas terapéuticas a cada forma en particular. Tabla 1

Tabla 1: Grados de ojo seco. LUBOS Consensus

Los lubricantes artificiales (gotas, geles, ungüentos) y las nanoemulsiones lipídicas para los casos evaporativos permiten estabilizar el film lagrimal, brindar efecto mucomimético y proteger la salud de la superficie ocular epitelial.

El manejo antiinflamatorio local incluye a los esteroides para el momento agudo  y a la ciclosporina para el proceso crónico. Nuevas moléculas como el lifitegrast pueden ser empleadas para el manejo crónico

Se deben elegir, en lo posible, libres de conservantes (6).

Suero autólogo, secretagogos y suplementos dietarios como el ácido omega 3 deben ser tenidos en cuenta.

El control de las condiciones ambientales así como también la exposición a pantallas son factores que el cirujano debe considerar.

Lentes de protección o las denominadas cámaras húmedas pueden ser de utilidad.

Métodos no farmacológicos como la oclusión de los puntos lagrimales con implantes intracanaliculares forman parte de la batería terapéutica. En mi experiencia personal, evito el uso de los llamados tapones lagrimales y prefiero los de aplicación intracanalicular profunda.

Un capítulo aparte lo merecen aquellos pacientes que han sido correcta y satisfactoriamente tratados, donde la superficie ocular se encuentra estable y sin embargo siguen presentando sintomatología e insatisfacción. Estos casos son los más complejos de revertir. La génesis de una superficie ocular neurológica debe ser considerada y adecuar el mejor esquema terapéutico para controlarla.

La marea de los tiempos XX


Por Omar López Mato
omarlopezmato@gmail.com

Otro gran problema era la presión impositiva ejercida por las monarquías, que cada año necesitaban más recursos para mantener a reyes, príncipes y demás parásitos reales, además de enormes ejércitos que utilizaban durante las guerras sucesorias en las que periódicamente solían enfrascarse para incorporar más tierras a sus reinos que, a su vez, aportarían más impuestos. La presión fiscal fue creciendo a la vez que lo hacía el descontento popular.

Fue este un largo proceso, con avances y retrocesos, que creó una corriente estética a mediados del siglo XVIII, cuando el descontento se transformó en reclamo. De hecho, una nueva forma de expresión artística se debe a la crisis financiera desatada durante la Guerra de los Siete Años (conflictos internacionales desarrollados entre 1756 y 1763, para establecer el control sobre Silesia y por la supremacía colonial en América del Norte e India), la Silhouette (la silueta).

El perfil recortado de las personas y objetos llevaba el nombre del ministro de finanzas francés llamado Étienne de Silhouette (1709-1767), quien aplicó fuertes impuestos para sostener el gasto bélico. La presión impositiva obligaba a disminuir los costos de producción y la calidad de los productos, de allí que en francés la palabra se convirtió en sinónimo de escasa calidad y, por extensión, de escasez de peso: nadie podía ingerir la misma calidad y cantidad de alimentos como antes de la crisis financiera dada la voracidad del Estado.

Los cultores más célebres de estas imágenes en silueta fueron August Edouart (1789-1861), en Francia, y John Miers (1756-1821), en Londres.

Uno de los problemas de este esquema socioeconómico era que los impuestos que mantenían a los ejércitos no eran abonados ni por los aristócratas ni por la Iglesia, sino por el pueblo y la burguesía (o como le decían los franceses, más elípticamente, el “Tercer Estado”).

La nobleza, convencida de que su estructura oligopólica duraría mucho tiempo, se sentó a disfrutar de este nuevo período de bienestar. Hasta la turgencia de las carnes y el sobrepeso de las mujeres de Rubens dan a entender que si bien había pobreza no existía la miseria que llevaba a una muerte por inanición o a la rebelión del campesinado. Mientras que se contase con ejércitos bien pagos, la aristocracia podía mantener sus prerrogativas y en caso de acabarse… “vendría el diluvio”, como sostenía Luis XV.

Las miserias de Silhouette no fueron eternas.

A los períodos de escasez le sucedieron momentos de bienestar, cambios que se alternan en una ciclotimia propia de la naturaleza humana. A fines del siglo XVIII, la sociedad se concentró en las indulgencias que aparejaba el nuevo bienestar marcado por el progreso. Este fenómeno se adivina en una serie de obras de artistas que reflejaron esta deliciosa joie de vivre.

Boucher (1703-1770), además de retratar a exquisitas señoritas escasas de ropas y a damas de las corte, como la insuperable Madame de Pompadour (1721-1764), a quien debemos el diseño de las copas de champagne basadas sobre sus senos casi perfectos, pintó a su familia con todos los adelantos de la Europa moderna, abierta a los mercados del mundo y las novedades llegadas de tierras lejanas.

Todo es modernidad en este cuadro, modernidad que se escapa a nuestros ojos acostumbrados a las comodidades del siglo XXI. Allí está el té, el café y el chocolate, traído desde allende los mares, las porcelanas de Saxe y la madre cuidando a su hija, en tiempos en que los niños eran considerados como “bestiezuelas privadas de razón”.

También los retratos de Joshua Reynolds (1723-1792) inmortalizaron a la pujante burguesía británica que recorría el mundo en busca de riquezas. Las fortunas habidas en estas aventuras económicas, tarde o temprano, les permitían a los esforzados mercaderes,

militares o marinos (es decir, personas allegadas a las estructuras oligopólicas) llevar en su añorada Gran Bretaña vida de grandes señores, como esta familia del capitán George Clive, junto a una sirvienta india.

La riqueza exhibida es un guiño de Reynolds sobre el origen de la fortuna de este servidor

de la Compañía de las Indias192, cuyos ingresos no le hubiesen permitido mantener este rumboso ritmo de vida. ¿Cómo había hecho este hijo de un predicador anglicano para lograr una aventajada posición económica? Era un secreto a voces que los funcionarios de la Compañía podían incrementar su patrimonio gracias a la venalidad que existía en la lejana India. Allí la corrupción, los regalos en especias y los sobreprecios ofrecían una rápida forma de enriquecimiento que estos burócratas aprovechaban sin mayores remordimientos.

Top Ten:
TIPS EN EL TRATAMIENTO DE PSEUDOEXFOLIACIÓN


Dr. Facundo Rodríguez – Argentina
Jefe Servicio de Glaucoma y del Dpto. Quirúrgico de Clínica de Ojos Córdoba

RESÚMEN:

El Síndrome Pseudoexfoliativo descrito por John Lindberg (Finlandia) en 1917 es provocado por producción y acúmulo excesivo de matriz extracelular de aspecto fibrogranular (blanco-grisáceo) (fig. 1)1. Este material está producido en el ojo mayormente por el epitelio NO PIGMENTADO del cuerpo ciliar y por el epitelio PIGMENTADO del iris pero además se produce en otros órganos del cuerpo como cerebro, hígado, riñones y pulmón por lo que debe considerarse una enfermedad sistémica.2

Su prevalencia es mayor luego de los 55 años de edad, raza blanca, bilateral en el 90% de los casos aunque asimétrica en su aparición, más común en descendientes del norte europeo o zonas aledañas al mar Mediterráneo. Algunas series reportan mayor frecuencia de aparición en mujeres.

Afecta a todo el sistema óptico pero las complicaciones secundarias del acúmulo del material pseudoexfoliativo son mayormente en el segmento anterior y serán descritas a continuación con una serie de recomendaciones para el buen manejo del mismo.

Fisiopatología del Síndrome:

Se han encontrado numerosas alteraciones genéticas que favorecen la aparición y acúmulo del material pseudoexfoliativo. Las más relevantes son:

  • Hiperexpresión del gen de la enzima Lysil oxidasa (LOXL1, cromosoma 15). Responsable de las uniones inter e intracatenarias de proteínas de la matriz extracelular favorece la agregación y precipitación de las mismas (laminina, fibrillina, elastina, etc); es el gen más estudiado en ésta patología3
  • Alteración del gen de la CLUSTERINA (cromosoma 8), una glicoproteína que inhibe la agregación de proteínas fibrilares.4
  • Variaciones del gen de la Sub-unidad alfa de los canales responsables del intercambio de Calcio (CACNA1A – cromosoma 19) genera que aumenten los niveles de Ca extracelular lo cual favorece la precipitación de proteínas y facilita su agregación.5 La alteración de este gen podría explicar porque los ojos con PSX son más propensos a tener opacificaciones tardías de algunos lentes intraoculares hidrofóbicos.
  • Otros genes implicados como el de la Glutation Transferasa o de la Fibrulina-5 se han asociado a mayor prevalencia de padecer PSX
  • Factores ambientales como la exposición exagerada a luz solar y UV, altas temperaturas y el consumo excesivo de alcohol y cafeína, todos mecanismos que aumentan la producción de radicales libres y favorecen la oxidación, son factores de riesgo para el desarrollo de PSX.

Las áreas oculares involucradas son la zónula de Zinn, iris, trabeculado, cristalino, córnea y la barrera hemato-ocular.

Tips para el manejo del Síndrome Pseudoexfoliativo:

La Trabeculopatía PSX trae como consecuencia un aumento gradual de la PIO y Glaucoma secundario. Inicialmente estas elevaciones son nocturnas por ende difíciles de percibir aún en etapas de Glaucoma avanzado. Es importante saber detectar la presencia precoz de PSX cuyo signo ocular inicial puede observarse mediante GONIOSCOPIA con la detección de la doble línea ondulada pigmentada de Schwalbe (fig. 2)6 que Bussaca denominó línea de Sampaolesi en honor al médico Argentino que fuera el primero en describirla.

Ante la detección de PSX aún con PIO normal, se hace imperioso la realización de estudios complementarios para la detección del Glaucoma. Estos incluyen CVC, OCT, Retinografía digital o revisión del disco con lupa de 78 o 90D y además es de suma importancia y utilidad la realización del TEST DE SOBRECARGA HÍDRICA descrito por el Dr. Remo Susana, el test permite detectar en cualquier horario (consultorio) los picos de presión aun antes de que haya daño estructural del Nervio Óptico. Ante la presencia de fluctuación o de un Glaucoma secundario la terapia médica de primera línea debe ser la realización de SLT o un colirio de cualquier análogo PG (mismo la combinación de ámbos); únicas terapias médicas que disminuyen la fluctuación de la PIO (el resto de los colirios no actúan con eficacia para prevenir picos de PIO).

Cuando hay Catarata y Glaucoma PSX lo ideal es realizar un procedimiento combinado de facoexéresis y MIGS (en especial aquellas que abren o eliminan la malla trabecular, ej: Kahook dual Blade, Tanito, GATT, etc…) o en su defecto FACO + EPNP. Los procedimientos combinados con Trabeculectomía clásica tienden a fallar tempranamente a la vez que incrementan la tasa de complicaciones especialmente de edema macular cistoideo.7

Con respecto a la Facopatía, se sabe el síndrome PSX promueve la aparición temprana de catarata por alteración metabólica de la cápsula cristaliniana lo cual en el contexto de la alteración de la barrera hemato-ocular, la zonulopatía, la endoteliopatía o distrofia de Naumann (fig. 3) (disminución del recuento con polimorfismo marcado y cierto polimegatismo) sumado a la mala dilatación pupilar provocada por atrofia (del dilatador) y engrosamiento del estroma iridiano8  hacen que a veces intervenir estos ojos se torne muy desafiante.

Algunos tips que pueden mejorar la experiencia quirúrgica:

  • El uso de un par de gotas Atropina 1-2 hs antes de la cirugía es de utilidad para lograr una midriasis más estable.
  • La isquemización (aumento transitorio de la PIO) del esfínter pupilar con Lidocaína y adrenalina (sin conservantes) intracameral puede mejorar la midriasis (cámara estanca e inyección presurizado a través de una paracentesis)
  • Uso de Hialuronatos de cadena larga o combinaciones de éste con Condroitín sulfato o Sorbitol facilitan la viscodilatación iridiana a la vez que protegen mejor al endotelio corneal durante la facoemulsificación.
  • Evitar ganchos de iris y strecht pupilar ya que provocan desgarro del esfínter pupilar y aumento de la inflamación promoviendo la aparición de TASS en el post operatorio. De preferencia los dispositivos expansores de la pupila como los anillos de Malyugin o Canabrava o el novedoso dispositivo X-Pand de Diamatrix (fig. 4)9
  • La Capsulorexis debe ser de 5 a 5.5mm para evitar problemas de capsulofimosis y centrada de forma tal que permita un buen overlapping del lente y el atrapamiento óptico del mismo si fuese necesario.
  • Una excelente hidrodisección e hidrodelaminación del Núcleo evitan tener que rotar el mismo y por ende un stress zonular innecesario.
  • La Facoemulsificación debe realizarse en el plano iridiano (evita daño al endotelio y menor riesgo de ruptura capsular), de preferencia con técnicas de Faco – Chop pero para quienes realizan técnica Divide & Conquer, el surco (vector centrífugo) debe ser realizado con la potencia de US mínima que permita cortar pero no arrastrar el núcleo (stress zonular)
  • Las técnicas de FLACS (femtosegundo) pueden ser muy útiles en casos extremos ya que realizan la capsulorrexis sin vectores de fuerza y pueden emulsificar de manera eficiente el núcleo
  • En la aspiración de restos corticales, que debe realizarse de forma tangencial y no centrífuga (menor stress zonular), se debe tener en cuenta que los pacientes con PSX tienen mayor incidencia de dehiscencia zonular posterior y que al ir retirando estos restos se pierde el sustento estructural de la cápsula posterior lo cual facilita la posibilidad de romper la misma. Tenerlo a consideración, aumentar la presión de infusión de los líquidos y disminuir los niveles de vacío ayudan a alejar la cápsula del orificio de aspiración (aunque puede provocar un síndrome de dirección anómala con aumento de la presión vítrea).
  • Si previo o durante el procedimiento se constata subluxación zonular el uso de anillos de distensión queda a criterio del cirujano si ésta es de hasta 90º, de ser mayor lo ideal es colocarlo lo más tardíamente posible pero lo más tempranamente para evitar mayores complicaciones.
  • Con respecto al tipo y material de lente a colocar siempre tener un lente de 3 piezas (fig. 5) ya que permite colocarlo in bag o en sulcus (con o sin atrapamiento óptico). Mi preferencia personal mientras no conste subluxación es ir siempre en lo posible al BAG y LIOs de material híbrido (hidrofílicos con cubierta hidrofóbica) o hidrofóbicos. Si hay subluxación lo ideal es el lente de 3 piezas en el sulcus y atrapar la óptica en la rexis. Para casos de mayor complejidad podremos suturar anillos de Cionni o de Ahmed modificados a la esclera.
  • La aspiración del viscoelástico debe ser lo más completa y profusa posible ya que restos mínimos provocarán aumentos transitorios de la PIO que pueden ser muy dañinos en el contexto del síndrome. Una buena práctica para evitar mayores picos es la colocación de 1 gota de Brimonidina combinada con Timolol 1hs antes del comienzo del procedimiento (ayuda a evitar los picos de PIO), en su defecto Brimonidina sola.
  • En el post operatorio los corticoides tópicos deben usarse por no menos de 2 semanas y siempre combinados con AINES por 5 semanas mínimo.10 Hay quienes utilizan corticoides de depósito perioculares que colocan al finalizar la cirugía pero no está demostrada mayor eficacia que la Dexametasona, la Prednisolona o el Difluprednato tópicos en la prevención del Edema macular post Faco (Irving Gass) utilizados siempre en combinación con AINEs

En resumen  frente a un paciente con esta patología debemos realizar los estudios necesarios y preparar el mejor abordaje terapéutico en cada caso, considerando todos los detalles mencionados en cuanto al tratamiento quirúrgico y especialmente actuar lo más precoz posible para evitar las complicaciones de esta patología (intra y postoperatorias) que aumentan considerablemente con el paso del tiempo.11

REFERENCIAS:

  1. Figura 1. Cortesia webp. RootAtlas.com Dr. Timothy Root
  2. Schlötzer-Schrehardt U, Naumann GO. Ocular and systemic pseudoexfoliation syndrome. Am J Ophthalmol. 2006 May;141(5):921-937.
  3. Sharma S, Chataway T, Klebe S, Griggs K, Martin S, Chegeni N, Dave A, Zhou T, Ronci M, Voelcker NH, Mills RA, Craig JE. Novel protein constituents of pathological ocular pseudoexfoliation syndrome deposits identified with mass spectrometry. Mol Vis. 2018;24:801-817.
  4. Zenkel M, Kruse FE, Jünemann AG, Naumann GO, Schlötzer-Schrehardt U. Clusterin deficiency in eyes with pseudoexfoliation syndrome may be implicated in the aggregation and deposition of pseudoexfoliative material. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2006 May;47(5):1982-90.
  5. Aung T, Ozaki M, Mizoguchi T, Allingham RR, Li Z, Haripriya A, Nakano S, Uebe S, Harder JM, Chan AS, Lee MC, Burdon KP, Astakhov YS, Abu-Amero KK, Zenteno JC, Nilgün Y, Zarnowski T, Pakravan M, Safieh LA, Jia L, Wang YX, Williams S, Paoli D, Schlottmann PG y col. A common variant mapping to CACNA1A is associated with susceptibility to exfoliation syndrome. Nat Genet. 2015 Apr;47(4):387-92.
  6. Figura 2. Foto cortesía de Ed Sung, MD y Lee Alward, MD. University of Iowa. 2004
  7. Damji, Karim F. (octubre de 2007). «Progress in understanding pseudoexfoliation syndrome and pseudoexfoliation-associated glaucoma». Canadian Journal of Ophthalmology 42 (5): 657-658.
  8. Asano N, Schlötzer-Schrehardt U, Naumann GO. A histopathologic study of iris changes in pseudoexfoliation syndrome. Ophthalmology. 1995 Sep;102(9):1279-90.
  9. Figura 4. Webp cortesía Diamatrix, Inc.
  10. William B. Trattler MD, Peter K. Kaiser MD, Neil J. Friedman MD. Review of Ophthalmology. Segunda Edición. ELSEVIER
  11. American Academy of Ophthalmology. Lens and Cataract, vol 11, San Francisco, AAO, 2012

Articulo Cientifico: Tips para el Manejo de la Pseudoexfoliación (PSX)


Dr. Virgilio Centurion – São Paulo
centurion@imo.com.br

Objetivos:

Evaluar la predictibilidad refractiva, la agudeza visual postoperatoria y la posible influencia de la técnica en el resultado final, comparando – cicafe vs tradicional

Métodos

Estudio retrospectivo de ojos de pacientes sometidos a cirugía de catarata y/o cristalino disfuncional con la técnica de facoemulsificación, mediante femtosegundo (CICAFE = cirugía de catarata con femtosegundo), o Facectomia tradicional sin uso de femtosegundo, e implante de LIO trifocal (PanOptix y/o PanOptix tóric – Alcon).

La selección de paciente/ojo se basa en:

Deseo que el paciente de corrección da la visión para lejos, cerca e intermedia.

Ausencia total de comorbilidad oftalmológica.

Pupilometría mesópica hasta 5mm.

Biometría Óptica con IOL master 700®, fórmula Barrett universal II.

Demografía – sobre total de ojos, sin considerar la técnica quirúrgica.

– total de ojos: 1005

– pacientes 560

– binocular: 516(92,14%)

– monocular: 44 (7,86%)

– sexo femenino: 340

– masculino 220

– edad: – ≤ 60 años = 16,25% (91)

– 61-70 años= 40,36% (226)

– 71-80 años = 37,50% (210)

– 81-90 años = 5,81% (32)

– ≥ 90 años = 0,18% (1)

Demografía – con técnica cicafe 

– total de ojos: 945

– pacientes 540

– binocular: 500 (92,59%)

– monocular: 40 (7,41%)

– sexo femenino: 336

– masculino 204

– edad: – ≤ 60 años = 15,37 % (83)

– 61-70 años= 41,11% (222)

– 71-80 años = 37,78% (204)

– 81-90 años = 5,56% (30)

Demografía – con técnica tradicional 

– total de ojos: 60

– pacientes 52

– binocular: 48 (92,31%)

– monocular: 4 (7,69%)

– sexo femenino: 22

– masculino 30

– edad: – ≤ 60 años = 17,31% (9)

– 61-70 años= 34,62% (18)

– 71-80 años = 40,38% (21)

– 81-90 años = 7,69% (4)

Conclusión:

  1. Resultado refractivo residual y AVSC a todas las distancias: predecibles y reproducibles con ambas técnicas.
  2. La recuperación anatómica y funcional en el postoperatorio inmediato y el índice de satisfacción subjetiva de los pacientes sometidos a la técnica Cicafe fue superior a la técnica tradicional, sin embargo, a las 4 semanas del postoperatorio no existe diferencia estadística en los resultados con relación a la técnica quirúrgica.
  3. Una selección rigurosa de pacientes y ojos es esencial para obtener resultados predecibles y reproducibles.

Reference

  1. Alexander C. Day, PhD. Cirurgia de catarata assistida por laser de fentosegundo versus cirurgia de catarata por facoemulsificação (FACT). Academia Americana de Oftalmologia, volume 127, Número 8, agosto de 2020.
  2. Haokun Qu. Comparison of short-term clinical outcomes of a diffractive trifocal intraocular lens with phacoemulsification and femtosecond laser assisted cataract surgery, Volume 189, Nuber24, April 2024
ArtículosNoticiero Alaccsa-R

Foro de Expertos en Cirugía de Córnea

posted by adminalaccsa 24 junio, 2025 0 comments

Foro de Expertos en Cirugía de Córnea


Coordinador:

Dr. Patricio Grayeb – Argentina

Panelistas:

Dr. Guillermo Amescua – EE.UU

Dr. Juan Carlos Ginés – Paraguay

 

Nos complace contar con la participación de destacados especialistas en cirugía de córnea: el Prof. Dr. Guillermo Amescua (EE.UU.) y el Prof. Dr. Juan Carlos Ginés (Paraguay), quienes han sido invitados a debatir tres casos clínicos desafiantes. Cada caso plantea una situación concreta en la práctica quirúrgica diaria, y se invita a los expertos a elegir la opción terapéutica que consideren más adecuada, justificando su elección con base en su experiencia y evidencia clínica.

Caso 1:

Paciente de 55 años con catarata nuclear incipiente, córnea guttata, espesor corneal central de 540 micras y un recuento endotelial de 1000 células/mm². El paciente no presenta sintomatología de descompensación corneal.

Dr. Guillermo Amescua

¿Cuál sería su conducta terapéutica?

  1. Esperar la aparición de sintomatología y realizar cirugía combinada de catarata y córnea.
  2. Proceder con cirugía de catarata y observar la evolución de la córnea.
  3. Realizar cirugía combinada de catarata y córnea de manera simultánea, sin esperar signos de descompensación.

Respuesta: Esta es una situación clínicamente común en nuestro servicio de córnea. Los datos importantes son que no hay sintomatología de disfunción endotelial, el espesor corneal está dentro de límites normales y la catarata es incipiente. Ante una situación como esta, yo optaría por observar al paciente. Si el paciente presentara una catarata ya formada, que se correlaciona con la agudeza visual, y no tuviera síntomas de falla endotelial, y/o si el espesor corneal es menor a 640–650 micras, mi conducta sería ofrecer cirugía de catarata sin combinarla con DMEK/DSAEK. Sin embargo, todo esto varía mucho de paciente a paciente, así como por la logística alrededor de la situación clínica. Es fundamental realizar un buen examen del segmento posterior para valorar la presencia de desprendimiento de vítreo. El riesgo de desgarros retinianos periféricos a esa edad es un factor importante a considerar y siempre debe tenerse en cuenta.

Dr. Juan Carlos Ginés

¿Cuál sería su conducta terapéutica?

  1. Esperar la aparición de sintomatología y realizar cirugía combinada de catarata y córnea.
  2. Proceder con cirugía de catarata y observar la evolución de la córnea.
  3. Realizar cirugía combinada de catarata y córnea de manera simultánea, sin esperar signos de descompensación.

Respuesta: En este caso, considerando la catarata nuclear incipiente y la ausencia de síntomas de descompensación corneal, mi enfoque sería abordar la catarata en primer lugar y luego evaluar la evolución de la salud corneal del paciente post operatoriamente. La presencia de córnea guttata y un recuento endotelial de 1000 células/mm² sugiere la necesidad de un monitoreo estrecho de la salud corneal.

En cuanto a la técnica quirúrgica, consideraría la dureza de la catarata para determinar el enfoque más adecuado. Si se trata de una catarata blanda, podría optar por facoaspiración, mientras que en casos de cataratas más duras, podría ser más apropiado realizar una cirugía de catarata por incisión pequeña manual (MSICS). En ambos casos, utilizaría una combinación de viscoelásticos cohesivos y dispersivos para minimizar el trauma corneal.

Dada la ausencia de síntomas de descompensación corneal, no considero indicada una cirugía corneal simultánea en este momento. El cálculo preciso del poder de la lente intraocular y la limitación de tejido disponible en nuestra región son factores importantes a considerar. Sin embargo, con una estrategia adecuada y un seguimiento estrecho, es probable que la córnea del paciente se mantenga funcional durante un período prolongado, a pesar de la pérdida esperada de células endoteliales asociada a la cirugía.

Caso 2:

Paciente de 30 años con astigmatismo residual mayor a 6 dioptrías tras la retirada de suturas, luego de una queratoplastia lamelar anterior.

Dr. Guillermo Amescua

¿Qué alternativa terapéutica consideraría más adecuada para corregir el defecto refractivo?

  1. Colocación de anillos intraestromales.
  2. Cirugía incisional relajante combinada con suturas compresivas.
  3. Implante de lente fáquico.

Respuesta:  Es una situación clínica interesante y relativamente frecuente. Mi decisión varía mucho dependiendo de cuál fue la patología que llevó al paciente a una cirugía de DALK. En general, en nuestra práctica tenemos la ventaja de contar con un excelente servicio de lentes de contacto (rígidos, híbridos, esclerales, etc.), por lo que siempre prefiero comenzar con una opción no quirúrgica. No tengo mucha experiencia con anillos intraestromales debido a las limitaciones impuestas por la FDA para su uso en Estados Unidos. Si el uso de lentes de contacto no es efectivo y/o posible, y el paciente presenta un astigmatismo alto regular o relativamente regular, le ofrezco incisiones relajantes asistidas con láser de femtosegundo para reducir el astigmatismo. Reservo el uso de suturas compresivas para pacientes en los que tengo certeza de que podrán tener un seguimiento adecuado, a fin de evitar complicaciones relacionadas con las suturas. La opción de un lente fáquico también es válida, siempre y cuando el paciente tenga las características anatómicas necesarias para su implantación.

Dr. Juan Carlos Ginés

¿Qué alternativa terapéutica consideraría más adecuada para corregir el defecto refractivo?

  1. Colocación de anillos intraestromales.
  2. Cirugía incisional relajante combinada con suturas compresivas.
  3. Implante de lente fáquico.

Respuesta: En el caso de un paciente con astigmatismo residual mayor a 6 dioptrías después de una queratoplastia lamelar anterior, considero que la opción más adecuada sería la cirugía incisional relajante combinada con suturas compresivas. Esta técnica ha demostrado ser efectiva en la reducción del astigmatismo postoperatorio significativo al ajustar la tensión en la córnea. Sin embargo, es importante destacar que la magnitud de los ajustes es subjetiva y depende en gran medida de la experiencia y habilidad del cirujano.

Es fundamental informar al paciente sobre la posibilidad de requerir correcciones adicionales en el futuro, ya que la cirugía incisional relajante no siempre logra la corrección completa del astigmatismo. En cuanto al implante de lente fáquico, podría ser considerado como una opción secundaria para la corrección de errores refractivos más amplios, pero no sería mi primera elección para abordar específicamente el astigmatismo residual post-queratoplastia.

Caso 3:

Paciente con catarata y córnea opaca e irregular, en quién está indicada una queratoplastia penetrante.

Dr. Guillermo Amescua

¿Cuál sería su enfoque quirúrgico preferido en este contexto?

  1. Realizar un procedimiento triple (queratoplastia + cirugía de cataratas + lente intraocular) calculado con queratometría teórica.
  2. Realizar cirugía combinada de catarata y córnea, dejando el implante del lente intraocular para un segundo tiempo quirúrgico.
  3. Realizar primero la queratoplastia y posponer la cirugía de catarata e implante del LIO hasta la retirada de las suturas corneales.

Respuesta: En general, trato al máximo de evitar la necesidad de un trasplante corneal penetrante. Mi práctica clínica tiene un volumen alto de pacientes con problemas moderados a severos de superficie ocular. Es muy común que atienda pacientes con deficiencia limbar moderada a severa por múltiples causas (quemaduras, pénfigoide, rosácea, etc.) que presentan vascularización corneal superficial secundaria a disfunción de las células limbares, lo que genera opacidad corneal y astigmatismo irregular. Si estos pacientes tienen una catarata significativa, mi conducta es evaluar si toleran bien un lente escleral. Si lo toleran, prefiero evitar una cirugía corneal y realizar únicamente la cirugía de catarata. Si la córnea está opaca e irregular pero tiene buena función endotelial, prefiero intentar un DALK, que en algunos casos se combina con cirugía de catarata en el mismo tiempo quirúrgico. Lo ideal es poder realizar la cirugía de catarata una vez que el trasplante esté estable, tras la retirada de los puntos o cuando la córnea haya alcanzado estabilidad refractiva.

Dr. Juan Carlos Ginés

¿Cuál sería su enfoque quirúrgico preferido en este contexto?

  1. Realizar un procedimiento triple (queratoplastia + cirugía de cataratas + lente intraocular) calculado con queratometría teórica.
  2. Realizar cirugía combinada de catarata y córnea, dejando el implante del lente intraocular para un segundo tiempo quirúrgico.
  3. Realizar primero la queratoplastia y posponer la cirugía de catarata e implante del LIO hasta la retirada de las suturas corneales.

Respuesta: En el caso de un paciente con catarata y córnea opaca e irregular que requiere queratoplastia penetrante, consideraría el enfoque quirúrgico en base a varios aspectos de cada paciente que muchas veces no tiene que ver tanto con el aspecto técnico sino con la opción más factible de acuerdo a la realidad social, económica, geográfica, y del estado de salud físico y mental  del paciente.

En el aspecto técnico es crucial sopesar las ventajas y desventajas de un procedimiento único versus secuencial y analizarlo con los aspectos previamente comentados en el párrafo anterior para obtener el mejor plan quirúrgico para el paciente,

El procedimiento triple puede ser beneficioso en pacientes con dificultades en el seguimiento, falta de oportunidades quirúrgicas adicionales, o riesgos quirúrgicos elevados. No obstante, plantea desafíos significativos, como la predicción del astigmatismo residual y la selección precisa del poder del lente intraocular.

Por otro lado, realizar la queratoplastia en primer lugar permite obtener queratometrías estables después de varios meses, lo que facilita un cálculo más preciso del lente intraocular. Además, este enfoque se asocia con una menor inflamación, lo que puede resultar en una recuperación visual más rápida y un menor riesgo de rechazo. Sin embargo, la cirugía de catarata subsiguiente conlleva el riesgo de pérdida de células endoteliales y trauma quirúrgico endotelial, aunque este riesgo es relativamente bajo.

En última instancia, la decisión entre un procedimiento triple y secuencial dependerá de las características individuales del paciente y de la experiencia del cirujano.

Artículo Editorial: Visión Plus Ultra: La Mirada Perfecta


Dr. Jorge E. Valdez García

CIRUGÍA REFRACTIVA: UNA EXPERIENCIATRANSFORMADORA PARA EL PACIENTE

La visión perfecta es un concepto que ha fascinado a la humanidad durante siglos. Lograr que los pacientes tengan una visión perfecta ha sido una aspiración que he tenido en mis 30 años de práctica como oftalmólogo especialista en cirugía refractiva, pero esta aspiración no es solo mía, lo ha sido, lo es y los seguirá siendo de muchos colegas que se dedican al mismo campo de la medicina. Han sido muchos los que han hecho aportaciones valiosas en este campo, particularmente en nuestra región hispanoamericana.

La visión perfecta es un objetivo que muchos cirujanos refractivos buscamos alcanzar. La agudeza visual de 20/20 se considera normal, pero ¿es posible ver más allá de este límite?  Aunque es difícil definir qué es exactamente la “visión perfecta”, podemos explorar los límites de la visión humana y las posibilidades de alcanzar una visión óptima. La visión es un proceso complejo que involucra varios componentes del ojo y el cerebro.  La visión humana tiene límites naturales, como: Agudeza Visual: La agudeza visual se mide en términos de la capacidad para distinguir detalles finos. La visión de 20/20 se considera normal (término estadístico que se refiere a la mayoría), pero algunas personas pueden tener una visión más aguda, como 20/15 o 20/10. Sensibilidad a la Luz: La sensibilidad a la luz varía de persona a persona. Algunas personas pueden ser más sensibles a la luz que otras. Percepción de Colores: La percepción de colores también varía de persona a persona. Algunas personas pueden tener una mayor capacidad para distinguir entre colores similares.

¿Es Posible Alcanzar una Visión Perfecta?  El objetivo de las diferentes técnicas de cirugía refractiva que existen actualmente es recuperar la visión normal. Sin embargo, hay personas que logran ver más. Se ha reportado que hasta un 92% de pacientes que se realizan alguna cirugía refractiva, tienen una visión de 20/20 o mejor. Esto ha llevado a la búsqueda de no solo una “visión normal” sino a lograr la visión perfecta, cambiando el concepto de corregir por el de mejorar la “visión normal” logrando una visión perfecta en cualquier etapa de la vida sobrepasando límites como la presbicia o las opacidades del cristalino. Por lo tanto, es importante destacar que la visión perfecta no solo se trata de la agudeza visual, sino también de la capacidad para ver en diferentes condiciones de iluminación, la percepción de los colores y la capacidad para enfocar objetos a diferentes distancias. Podemos decir entonces que los procedimientos refractivos, tienen que ver con el alto rendimiento: lograr una visión excelente que, a diferencia de los anteojos o las lentes de contacto, es más precisa, siempre está en su lugar y resiste condiciones extremas. Muchas personas en profesiones exigentes (vienen a la mente pilotos y socorristas de emergencia) se han beneficiado de la corrección quirúrgica de la visión. También lo han hecho los atletas, que dependen de su visión para jugar al máximo nivel, y que a menudo tienen que trabajar en entornos difíciles: tierra, arena, viento y lluvia, pasando rápidamente de la luz solar a la luz artificial y lidiando con condiciones físicas, como el esfuerzo y las colisiones, que hacen que las gafas y los lentes de contacto sean difíciles, e incluso peligrosos, de usar.

A pesar de que los cirujanos refractivos podemos corregir completamente las diferentes ametropías, hacerlo no es el enfoque correcto para todos los pacientes. Es en este aspecto que los artistas nos hacen pensar sobre la visión perfecta.  La vista informa la vida de las personas más que cualquier otro sentido. ¿Cómo afectan los cambios en la visión a esa realidad? ¿Cómo afectan a la percepción de las personas? ¿Cómo afectan estos cambios a la chispa creativa y al estilo de los artistas?  La percepción es, en última instancia, una respuesta individual a los estímulos sensoriales. Sin embargo, varios principios neuro-estéticos universales sustentan la percepción, específicamente en lo que se refiere a la belleza. Estos principios incluyen la simetría, el contraste, el aislamiento, la recursividad (auto-repetición), solo por mencionar algunos, y además estos se perciben transculturalmente.

Decía  el  poeta y dramaturgo romántico, Christian Friedrich Hebbel, “Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo.”  De ahí que, aunque sigamos buscando el “santo grial “de la visión perfecta, sea mejor usar el término de visión ideal.  Bajo este concepto debemos considerar, además de la agudeza visual, factores clave como:  la sensibilidad a la luz, la percepción de colores y la adaptabilidad. Entonces, podemos definir la visión ideal como una mirada clara, precisa y adaptable que nos permite interactuar con nuestro entorno de manera efectiva

La visión ideal es un concepto que puede variar dependiendo de la perspectiva y las necesidades individuales. Comprender la motivación de un paciente para buscar una corrección de la visión va más allá de las razones generales; Requiere escuchar verdaderamente sus historias individuales.  Esto nos remite al aforismo de Sir William Osler:” El buen médico trata la enfermedad; el gran médico trata al paciente que la padece”.

Vemos pues que a medida que se desarrollan más opciones de procedimiento, la cirugía refractiva se convierte cada vez más en un arte. Debemos entonces reconocer el profundo impacto que la cirugía refractiva puede tener en la calidad de vida del paciente. Se trata de mejorar significativamente la calidad de vida y proveer a los pacientes con esa Mirada Perfecta. Ese es el poder transformador de la cirugía refractiva.