Artículo Editorial: Fisiopatología de la miopía: del desenfoque periférico a la señal dopaminérgica
Dr. Ricardo Stevenson
INTRODUCCION
La extracción de cataratas es la cirugía intraocular de mayor prevalencia mundial; no obstante, en escenarios de alta complejidad —como casos de alta miopía , zonulopatía o complicaciones intraoperatorias— el riesgo de desprendimiento regmatógeno de retina (DRR) puede incrementarse significativamente. La fisiopatología de esta complicación radica en la inestabilidad de la interfaz vítreo-lente y en el desplazamiento anteroposterior de la masa vítrea tras la intervención.
El aumento exponencial de cirugías por envejecimiento poblacional y la extensión a poblaciones más jóvenes con objetivos refractivos son un desafío. La labor del cirujano consistirá en seleccionar adecuadamente a los pacientes, realizar una evaluación preoperatoria de factores de riesgo, realizar una técnica quirúrgica que modifique lo mínimo posible de la estructura ocular y planificar un seguimiento extendido.
TEXTO PRINCIPAL
La extracción de cataratas constituye el procedimiento quirúrgico intraocular más frecuente a nivel mundial, con una incidencia superior a 2 millones de intervenciones anuales en los Estados Unidos y a más de 20 millones a nivel global (1). Estas cifras presentan una tendencia ascendente debido al envejecimiento poblacional y al aumento de la indicación de cirugía de cristalino claro.
A pesar de la elevada tasa de éxito y la cada vez más frecuente adaptación de los cirujanos a una técnica de facoemulsificación depurada, el desprendimiento de retina regmatógeno (DRR) persiste como una complicación potencialmente devastadora. Datos masivos presentados recientemente por David Steel en Euretina 2025 (París), basados en el análisis de 850.000 casos, proporcionan una evidencia robusta sobre la incidencia contemporánea tras la facoemulsificación, reafirmando que el riesgo, aunque bajo en porcentaje, es significativo dado el volumen global de cirugías (15). En casos rutinarios, la incidencia de DRR pseudofáquico se estima entre el 0,6% y el 0,8%, pero en cirugías complejas asociadas a comorbilidades (miopía degenerativa o zonulopatía) o complicaciones intraoperatorias, el riesgo puede aumentar en un orden de magnitud (3,4).
La fisiopatología del desprendimiento pseudofáquico radica en el desprendimiento vítreo posterior (DVP) asociado al desplazamiento anteroposterior de la masa vítrea tras la sustitución del cristalino por una lente intraocular delgada (3).
Evidencia reciente mediante tomografía de coherencia óptica intraoperatoria (iOCT) demuestra que el uso de sensores activos (Active Sentry) con configuraciones de baja presión de infusión minimiza significativamente la elongación del eje anteroposterior (espacio de Berger positivo) y la inestabilidad de la interfaz vítreo-lente durante la cirugía (13). El control estricto de la estabilidad de la cámara anterior mediante estos sistemas de fluidos avanzados mitiga la aceleración del DVP postoperatorio y reduce la tracción vitreorretiniana periférica, lo que puede afectar la frecuencia de DRR (9).
El principal factor de riesgo es la rotura de la cápsula posterior, lo que incrementa la probabilidad de DRR hasta 12 veces (3,12). El análisis del registro IRIS (Intelligent Research in Sight) confirma una incidencia acumulada de eventos retinales del 0,72% al año, identificando la edad joven (<50 años), el sexo masculino y la longitud axial elevada como los predictores más consistentes (8,12).
Asimismo, la presencia de degeneración lattice de alto riesgo incrementa el riesgo basal. Paradójicamente, en estudios retrospectivos, el DVP previo aparece como factor de riesgo en lugar de factor protector, lo que sugiere un subdiagnóstico significativo en casos asintomáticos (3). La Ecografía B es una herramienta esencial para objetivar un DVP completo, que sí se reconoce como factor protector.
Como primera medida, se deben evaluar los factores de riesgo individuales y conversar con el paciente para tomar la mejor decisión, especialmente en casos electivos. Algoritmos online pueden aportar un porcentaje de riesgo individual (p. ej., https://medisch.fyeo.nl/retinal-detachment/retinal-detachment-calculator/) y la tabla 1 puede resultar útil en esta etapa.
Resulta fundamental realizar una evaluación vitreorretiniana preoperatoria exhaustiva para identificar desgarros y agujeros que, según el consenso, requieren tratamiento. Existe consenso en aplicar retinopexia con láser en degeneraciones lattice de alto riesgo (desprendimiento de retina en el ojo contralateral a DRR, presencia de tracción o de agujeros atróficos), con resultados favorables en la prevención de la progresión a DRR tras la intervención (14).
Durante la cirugía, es imperativo preservar la integridad de la barrera entre las cámaras anterior y posterior. Ante inestabilidad capsular, se recomienda el uso de anillos endocapsulares. En caso de rotura capsular, las maniobras deben evitar el prolapso vítreo mediante presiones bajas, viscoelásticos cohesivos y una vitrectomía anterior adecuada, asegurando que el vítreo remanente permanezca exclusivamente en la cavidad vítrea (3,12) y, en lo posible, evitar la afaquia, que es un factor de riesgo per se (15).
En el postoperatorio, es importante entender que el 50% de los desprendimientos ocurren en el primer año, pero que el riesgo persiste hasta los 20 años (5,15). La educación del paciente sobre los síntomas de alarma es fundamental. Fotopsia, entopsias, baja visión y pérdida de campo visual (4 Fs en inglés). Además, el acceso temprano a la atención debe estar garantizado.
Si bien la ocurrencia del DRR pseudofáquico no puede ser eliminada, especialmente en cirugías complejas que juntan más de un factor de riesgo, su efecto puede minimizarse con una adecuada selección de pacientes, evaluación vitreoretiniana preoperatoria y seguimiento cercano para tratar desgarros o desprendimientos de forma temprana. El rápido desarrollo de la técnica de facoemulsificación en los últimos años, que busca alterar mínimamente la estructura ocular, promete reducir al máximo las complicaciones posquirúrgicas.
TABLA 1
| Factor de Riesgo | Nivel de Riesgo (OR / Incidencia) | Referencia Clave |
| Rotura de Cápsula Posterior | Incremento de 12x | Morano et al. (IRIS), Qureshi et al. |
| Longitud Axial (>26 mm) | Riesgo significativamente elevado | Steel (Euretina 2025), Daien et al. |
| Edad (<50 años) | Riesgo máximo | Steel (Euretina 2025), Morano et al. |
| Sexo Masculino | OR 1.73 – 1.92 | Qureshi et al. (2024) |
| Antecedente DRR Contralateral | Riesgo elevado (con Lattice) | Tuft et al., Kazan et al. |
| Cirugía de Cristalino Claro | Hasta 2x vs. catarata senil | Passaro et al. (2025) |
| Sensores Activos (Baja PIO) | Factor Protector | Scarfone et al. (2024) |
Referencias Bibliográficas.
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Day AC, et al. The Royal College of Ophthalmologists’ National Ophthalmology Database study. Eye. 2015;29(4):552-60.
Qureshi MH, Steel DH. Retinal detachment following cataract surgery: a review. Eye. 2020;34(4):616-31.
Daien V, et al. Incidence and Characteristics of Retinal Detachment After Cataract Surgery. Ophthalmology. 2015;122(7):1309-15.
Sheu SJ, et al. Late increased risk of retinal detachment after cataract extraction. Am J Ophthalmol. 2010;149(1):113-20.
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Tuft SJ, et al. Risk factors for retinal detachment after cataract surgery. Ophthalmology. 2006;113(4):650-5.
Qureshi MH, et al. Retinal Detachment Following Cataract Surgery: A Systematic Review and Meta-analysis. Ophthalmol Ther. 2024;55(11):668-74.
Liu Y, Chen X. Surgical outcomes of phacoemulsification with different fluidics systems. Front Med. 2025;12:1554832.
Passaro ML, et al. Retinal detachment incidence in refractive lens exchange. Br J Ophthalmol. 2025;109:756-64.
Zhou HT. Success in the surgical repair of rhegmatogenous retinal detachment: new considerations in 2025. ResearchGate. 2025.
Morano MJ, et al. Incidence and Risk Factors for Retinal Detachment: IRIS® Registry Analysis. Ophthalmol Sci. 2023;3(4):100314.
Scarfone HA, et al. Vitreous-lens interface changes after cataract surgery using active fluidics. J Cataract Refract Surg. 2024;50(4):333-8.
Kazan AS, et al. Indications and Outcomes of Laser Retinopexy in High-Risk Lattice Degeneration. J Vitreoretin Dis. 2024;8(4):381-7.
Steel D. Retinal Detachment after Phacoemulsification: Evidence from 850,000 cases! Presented at: Euretina Congress 2025; September 2025; Paris, France.

